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    Enfermedad arterial oclusiva

    Esta afección debida a una oclusión parcial o total del flujo sanguíneo hacia los músculos esqueléticos, generalmente de los miembros inferiores. Puede ir desde un dolor moderado al caminar, o la claudicación intermitente, el dolor muscular en descanso y la gangrena.

    Las dos primeras pueden tener resolución o tratamiento no invasivo, en cambio las dos últimas requieren cirugía.

    Generalmente la claudicación, definida como un dolor muscular por isquemia, es causada por arterioesclerosis y la formación de ateromas en las arterias y se manifiesta durante la actividad física, lográndose alivio después de algunos minutos de descanso.

    Como factores de riego se mencionan, el fumar, la diabetes, la dislipidemia y la hipertensión.

    Muy pocas plantas han demostrado algún beneficio mas o menos inmediato.

    Ginkgo (Ginkgo biloba). Se recomiendan los extractos estandarizados con bajo contenido en ginkgólidos. Contienen glicósidos, flavonoides, quercetina, kaempferol y otros. Mejora la circulación sanguínea, especialmente la microcirculación. Mejora las propiedades circulatorias de la sangre y antagoniza con el factor de activación plaquetaria.

    Rusco (Ruscus aculeatus), mejora la insuficiencia venosa. Romero (Rosmarinus officinalis), estimula la circulación periférica.

    Personalmente tengo una placa ateromatosa en la arteria ilíaca externa derecha, la principal arteria de irrigación de la musculatura de la pierna. Por esta lesión si camino unas 3 cuadras colina arriba, debo detenerme a descansar unos minutos. La pierna queda como dormida y sin fuerzas.

    Al cabo de 5 minutos recupero casi totalmente la fuerza y puedo continuar normalmente. Si la caminata es en plano o con inclinación a favor, colina abajo, puedo caminar, casi sin sentirlo, de 15 a 20 cuadras. Correr o subir escaleras, todo un tema.

    De la aparición de este problema hacen ya más de 5 años y la mejoría ha sido muy lenta. Esta mejoría puede deberse a dos causas principales. La formación de una irrigación "colateral", pequeñas arterias que van desde antes y hasta después de la lesión (tipo byepass natural) o la muy lenta disminución del tamaño de la placa, debido a los cambios logrados por la medicación, la nueva dieta y el ejercicio.

    La otra opción real es la cirugía, con sustitución del trozo de arteria. Ante las dificultades que ello podría acarrear, por la zona a intervenir y considerando que puedo continuar mis actividades normales con pocos inconvenientes, prefiero seguir este lento proceso.